Oscuridad
Abrir los ojos en la oscuridad y ver. Ver con los oidos y con el tacto, escuchar los arboles movidos por el viento. La lluvia leve e imprecisa. Llevarte la mano al pecho y sentir los latidos de tu corazon. El reloj se hace añicos al intentar aguantar el pendulo. Todo fluye lentamente; el tiempo, a pesar de todo, permanece estatico.
Abrir los ojos con los parpados cerrados. Discernir en la negror alguna figura, colores que intentan crear formas, ideas que cristalizan en imagenes. Usar los ojos como si fueran faros que alumbran el mar del pensamiento, aunque esten cerrados.

