Reconciliaciones
Es curiosa la existencia de un lugar como el cementerio de Père-Lachaise. En él los muertos son visitados por los turistas, y sus sepulcros se tornan objetos de un museo al aire libre. La ciudad de París contiene mucho de la esencia de un cementerio con todos sus mausoleos culturales e históricos. Y los turistas que la visitan no están mucho más vivos que los muertos del Pére-Lachaise. La monumentalidad de las ciudades europeas no puede ocultar el grado de putrefacción histórica y el hedor a fatalidad determinista que desprenden. Lo espectacular no solo reside en paisajes, vistas y prodigios arquitéctonicos si no en su transformación en no-lugares por los que no puede fluir la vida.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home