Interrupción
El tiempo, impuesto y aceptado, discurre sobre el mar de cada una de las vidas. El tiempo es el barco que recorre nuestra existencia. El tiempo es asimismo el mar por el que navegan las almas.
Una realidad eterna y abstracta, intangible e inasible como humo primigenio. Voraz y expeditivo no contempla la piedad para con las tenues llamas que se atreven a brillar en su oscura superficie.
Su insensible apetito se alimenta de esperanzas y anhelos con singular diligencia...
Los aparentemente claros caminos marcados son en realidad tenues, fantasmagóricos... y sus bordes pueden ser traspasados si la voluntad es firme, fuerte y determinada. Ciertamente no es preciso que el hado se manifieste con el ímpetu de un terremoto o la crudeza de una lluvia de fuego. Tampoco se necesitan los susurros de la diosa ni...
Hay momentos en un devenir que un simple soplo en el corazón basta para que lo que parezca estar escrito sea tachado y una nueva historia se escriba en la superficie emborronada.
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